Lo bueno se hace esperar

16/09/2014

(Aparecido en El Rincón del Coach)

En la década de los años sesenta, el austriaco afincado en Estados Unidos, Walter Mischel llevó a cabo desde la Universidad de Stanford un famoso estudio longitudinal con preescolares de cuatro años de edad, a los que planteó un sencillo dilema: “Ahora debo marcharme y regresaré dentro de veinte minutos. Si quieres, puedes comerte esta golosina, pero si esperas a que yo vuelva, te daré dos”. Luego les dejó solitos con los caramelos, y enfrentados a la dura tarea de tener que decidir. Efectivamente, algunos chicos (un tercio),  no aguantaban ni un minuto y se comían el caramelo…

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